|
Estamos, ahora mismo, atravesando momentos de bastante confusión en cuanto a lo que a religión se refiere, y sea de la marca que sea. Es por ello, hijos míos, que he decidido venir en vuestra ayuda para desfacer los entuertos en que os encontráis.
Carentes de fé, perdidos, desorientados en cuanto a creencias y valores. No hay ya sentido de bien ni mal, todo es un batiburrillo de intereses ¡BASTA! (¡coño!)
No os descubriré nada si os digo que el Cristianismo es cuestionado por todas las sociedades occidentales e incluso tiemblan sus cimientos con un libro como 'El código DaVinci', que a su vez ha desbordado ríos de tinta y abriendo más dudas y brechas en la ya dudosa solidez de los creyentes.
Por otra parte está la religión Musulmana, o Mahometana o como quieran ustedes etiquetarla, que parece que a base de ruido quieren darle 'prestancia internacional', pero que tampoco parece convincente. Además, es igual que la Cristiana, que está instrumentalizada según los intereses del jerifalte de turno queriéndolo convertir en excusa para la violencia.
Lejos nos quedan los Buda, Shiva y demás Diosetes de allende los mares, que parece que cuanto más lejos son, menos importantes resultan. ¿os habíais fijado? Nos resultan inofensivos, pintorescos y hasta simpáticos. Tanto que hasta los tenemos como motivos decorativos en casa, o le da un toque exótico a alguna película de un espía británico intrépido.
Siento la necesidad de acudir en vuestra ayuda. Siento una presión enorme en el estómago cuando pienso en que estáis solitos en el mundo, con vuestras crisis identitarias y de fé. Es mi responsabilidad daros ese algo que hace que no pienses y no te preocupes en cómo o por qué van a pasar las cosas. Seré ese alguien en quien penséis cuando estéis en un apuro, quien sin la necesidad de venir, ni escucharos, ni hablar, ni de hacer nada de nada os ayudará. Así, porque sí. Porque soy grande en mi infinita bondad. Porque os amo a todos.
He decidido que mi granito de arena a la raza humana va a ser darle un futuro. Otro granito de arena será, también, llenar ese futuro de esperanza y bondad. No os preguntéis cómo lo hago, sencillamente soy Dios, ¿eh?
Voy a ser vuestro único y verdadero Dios, el único que os puede ayudar de verdad a cargar con las bolsas del súper, hasta ahora no hay ningún modelo de dios que lo consiga... Si es que soy la ostia.
Os permito hacer carícaturas sobre mi, difamarme e incluso ignorarme, pero tenéis que creer en mi porque existo, e incluso soy igual que vosotros. Bueno, no, pero me parezco bastante.
Os quiero, mucho mucho.
Cualquier cosa que me queráis preguntar... hacedlo. |