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Escribo ésto por el contraste de conversaciones que tuve ayer tarde en el trabajo y, pasadas unas horas, por la noche en el vestuario.
Sucede que en mi trabajo existe un personaje que acaba de separarse, cosa desgraciadamente común en nuestros días. Pues bien, éste personaje era bastante retraído y silencioso, su forma de ser muy discreta... homogéneo con su silencio. Reservado y ejerciendo su parte social únicamente en lo imprescindible y requerido. Su sonrisa, un ejercicio de imaginación. Vaya, alguien que conoceríamos como 'gris'.
Parece ser que la separación le ha sentado como un 'tiro bueno'. Con un libro de autoayuda para aprender todos los trucos necesarios para ligar ha ganado en confinza, ha ido incrementando su circulo de amigas y no hay semana que no nos cuente alguna aventurilla o escarceo o lo buenos que son los métodos que te explica el libro, que son prácticamente infalibles.
Evidentemente ahora se relaciona con todos de otra manera, aunque sea poco-temático, y muestra su sonrisa de autocomplacencia, sintiéndose un cazador y seguro de ser bueno. Pero lo mejor (dicho con cierta ironía) llegó hace unos días, cuando hablando del tema, SU tema, surgió aquello inevitable del tamaño del pene, de lo contentas que están sus amigas y que si se quejan de algo es más bien de exceso.
En ese momento pensé "hombres (inseguros), todos son iguales". Absolutamente lamentable, para mi gusto, el que se diga que uno tiene que algo que le hace sentir absurdamente superior. ¡Pues mire ustéd, yo tengo un amigo que se rompió el menisco por un golpe de polla! Si supieran que la preocupación del tamaño viene de los primates.... En los grupos de primates organizados socielmente había unos que comían, los buenos y listos, y otros que mantenían una erección mientras vigilaban, acababan comiendo los restos.
Sin duda, y supongo que es condición del herido, todos nos comportamos más o menos igual pero no deja de ser patético, la realidad no es la que ese tipo de hombre ve sino que la euforia de sentir que, de alguna manera, somos capaces de atraer a alguien nos hace distorsionar la óptica que enfoca la realidad (supongo que por esa distorsión nos la vemos grande).
Claro que esto contrasta con lo de la noche, doce tíos en pelotas bromeando. Dos grupos, jóvenes y veteranos, hablando de la necesidad de vivir solos una temporada por lo mucho que enseña. En estas uno de los jóvenes dice que además así puedes follar más. Pobre incauto. La cuestión es que rápidamente uno de los veteranos dijo que si era así que él dejaba el equipo y se cogía un piso. Con lo que empezamos a tomarle el pelo con su vida sexual, y nos fuimos incluyendo todos, absolutamente todos en el razonamiento que hemos hecho el equipo para mantenernos ocupados y suplir la ausencia de sexo, o para dejar tranquilas a las mujeres por unas horas y puedan descansar de nosotros, o para que tengan tiempo de disfrutar con su amantes. Riéndonos de nuestro papel en el la pareja. Bastante más sano.
Es mejor ser consciente que cuando estás en el globo que has hinchado para tu ego, no debes presumir de nada, porque los demás siguen viendo el mundo como es. Hay veces que uno siente vergüenza de ser hombre, por comportamientos propios y ajenos.
Las mujeres pilláis otro día. |