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A veces uno va a un concierto y lo que se encuentra es una mezcla del universo del gran Forges y de los surrealistas Gomaespuma.
Dos temas a tratar: cantar y hacer fotos.
Primera: Tema cantar.
Está claro que uno va a un concierto a disfrutar, y si le apetece cantar, pues digo yo que su derecho tendrá. ¿Quién soy yo para decirle no cantes a una persona que ha pagado su entradita? ¡¡¡¡ COÑO !!!! ¡Pues soy otro de los tipos que ha pagado también su entradita, y no para oir cantar al burro de turno!
¿Porqué la gente canta como para que el artista escuche que ese fan descerebrado se sabe la letra de sus canciones? ¿Pero no se da cuenta de que entre él y su ídolo hay unas orejas que intentan escuchar cantar a este segundo?
Que todos nos debemos dejar llevar por el entusiasmo, que no hay que coartar libertades, y menos en el mundo del disfrute, que ya bastante tiene uno con que le agobien en el trabajo como para no poder desahogarse en un bolo, pero virgen santa, también tengo yo bastante con lo mío como para ir a oir a un artista y, sencillamente, no poder oirlo...Entre los berridos de la señora de mi izquierda (a cada canción, a garganta pelá, voceaba "ESA ES BUENA !!!! ESA ES BUENA !!!! DALE JOAQUINICO, QUE ESA ES BUENA !!!!), el desafine de la de atras a pulmón abierto (señor bendito ¿cómo se puede desafinar tanto?), los coros con retraso (cantaban los coros cuando el del escenario ya estaba en la siguiente estrofa) y los adelantos (estaba el pobre guitarrista intentando hacer un solete, y la gente cantaba lo que venía en el siguiente minuto de canción)...Entre unos y otros, pues que no me enteré del concierto...
Segundo: Tema camaritas y móviles que graban o hacen fotos.
Pase que hagan alguna fotillo. Pase que te apoyen la cámara en la cabeza y te pidan que no te muevas porque el/ella tiene "mal pulso" (mal pulso vas a tener cuando acabe de hincharte a bofetadas, que no vas a poder comer sopa en tu vida de lo que te va a temblar la mano!!). Eso tiene su pase cinco...diez minutillos. Pero coooooooooooño...tercera fila de un bolo con gente más bajita que yo, y que no había manera de ver a los músicos. Era como un bosque de brazos denso, denso...impenetrable (aunque para denso e impenetrable el aroma de tanto brazo levantado...). Por Cristo y sus clavos ¿nadie se ducha antes de reunirse con 9000 personas más a levantar los bracitos? ¿Pero en qué cojones está pensando pues la gente?
Lo cachondo es que ponía bien clarito que estaba prohibido entrar cámara, fotografiar o filmar, y los de primera fila, con los seguratas delante, pues vamos, poco menos que rodando un largo...En fin, que yo les cortaba a todos las manos a la altura de la cintura...
Bueno, que debe ser que me hago mayor y me enfado con estas cosas de la educación y el respeto. Aún recuerdo en un concierto (donde yo era el músico, no el público) donde un responsable del ayuntamiento se enfadó conmigo (de hecho creo que me ha costado el ostracismio en mi ciudad y me han vetado como músico a tener en cuenta) porque le dije que me parecía cojonudo que cierta sala creciese y se cambiase de lugar, pero que hiciesen las cosas bien, con cabeza y con respeto al vecindario (dicho así parece de cajón, pero todos sabemos cómo funcionan estas cosas...). Y es que pedir que las cosas se hagan bien, a veces, trae más quebraderos de cabeza de lo que se pudiese llegar a pensar...
Salud y a portarse bien en los bolos, que cuesta poquito no joder al prójimo (¡por no hablar de los músicos!) |